viernes, 12 de enero de 2018

Actores del bullying

 




Numerosos estudios previos han considerado a los actores involucrados en el acoso escolar de forma binaria: agresor y víctima (Chauxet al., 2009; Duncan, 1999). Pero estos no son los únicos papeles que pueden desempeñar los estudiantes.

 La literatura apunta la existencia de dos tipos adicionales: las víctimas-agresoras y los observadores. 

La víctima es quien recibe las agresiones y las acciones negativas por parte de otro(s) alumno(s); Olweus (1993) las clasifica en pasivas y provocadoras, dependiendo de si solo recibe agresiones o si perpetra y sufre agresiones de otros estudiantes.

El agresor, también llamado bully o abusador, ejerce la violencia contra uno o varios estudiantes. Se clasifican en agresores activos y pasivos o llamados también seguidores o secuaces (ídem); estos, sin iniciar la agresión, la alientan y dan muestras de simpatía al agresor. La conducta agresiva contra pares se ha explicado a partir de:
 a) el deseo de imponer y dominar;
 b) la satisfacción que les produce dañar a otros,
 c) el prestigio que adoptan entre sus pares,
 d) el beneficio directo (bienes proporcionados por las víctimas).

El tercer tipo de actor es la víctima-agresora o víctima-provocadora (sufren tanto violencia como la ejercen). Estos estudiantes son víctimas por parte de uno o varios agresores y también pueden ser agresores de estos –reaccionan ante la violencia sufrida– o de otro(s) estudiante(s).

Finalmente, los observadores son aquellos que, sin estar vinculados de manera directa al acoso escolar, atestiguan y de alguna forma son partícipes de este. Trianes Torres (2000) los clasifica en función del tipo de implicación y grado de involucramiento en situaciones de acoso: el observador activo ayuda o apoya al agresor abiertamente, sin ejercer violencia; el observador pasivo refuerza al agresor de manera indirecta (por ejemplo, al reírse de las agresiones); el observador prosocial ayuda a la víctima y el espectador solo observa el acoso.


http://www.redalyc.org/html/270/27032872002/

página 18

Anabel Huerta Solares

Consecuencias psicológicas


Un estudiante acosado por bullying manifiesta varias secuelas derivadas de la agresión, que se desarrollan a lo largo de su vida y se  presentan en todos los espacios de su desarrollo, por ser una tortura psicológica.

Es común que el estudiante acosado vive aterrorizado con la idea de no asistir a la escuela o salirse de ella. Dentro del salón se muestra nervioso, triste y solitario, depresivo, con ansiedad, sueño, baja autoestima, problemas de adaptación y pensamientos suicidas.  No participa en la clase, está distraído, no aprende y tiene bajas calificaciones. En ello, se demuestra el fracaso de los métodos y formas de aprendizaje en el aula que no logra concretar la enseñanza en el alumno, y no existe retroalimentación y monitoreo sobre los efectos de la agresión. 

En la violencia psicológica se alterna la persecución, intimidación, tiranía, chantaje, coacción, agresión, manipulación y amenazas, en suma, la tortura mental, junto con insultos y menosprecios, tanto en lo íntimo como en lo público. A tal grado que resulta suficiente un ataque psicológico para paralizar a la víctima sin requerir de un solo golpe físico, y es que el agresor sólo requiere de sobresaltar o asustar a su víctima para demostrar el control que ejerce sobre ella. Luego de corroborarlo se reirá de ella. El resultado: la víctima se minusvalorará, se responsabilizará y terminará justificando el maltrato, considerando que es en gran parte responsabilidad de ella. Y es que para entonces, la violencia psicológica habrá empleado todo tipo de actitudes y palabras denigratorias a fin de desestabilizar y herir su yo interno. 

En el mejor de los casos, cambiar de escuela es la opción, pero si la víctima no logra reaccionar aunque sea mínimamente, no sólo podrá quedar marcada en su ánimo y en su conducta de por vida, podrá incluso optar por terminar con su vida, ya que según lo han confirmado especialistas de la Universidad de Yale, un niño acosado tiene diez veces más ideas de índole suicida, a tal grado de ser el bullying la primera causa de suicidios entre adolescentes.
página 155
página 82-84

María del Rocio Verde Balleza. 

Consecuencias físicas



En la actualidad es difícil que nos demos cuenta de quienes son  victimas de bullying físico ya que la mayoría de las victimas prefieren no decir nada, para que las demás personas no se den cuenta de lo que sucede y si estos golpes se llegan a notar las victimas por miedo dicen mentiras,como decir que fue una caída, o estaban jugando, etc. Estos se quejan de dolores de cabeza o de estomago para no ir a la escuela. 

Las víctimas de bullying, sufren problemas de ansiedad, estrés, humillación, depresión, ira, impotencia, fatiga, hasta convertirse en enfermedades físicas, pérdida de confianza en sí mismas y puede derivar en el suicidio.

Son muchos los reportes, datos y evidencias de que disponemos sobre el daño que provoca el bullying, y buena parte de la literatura se ha ocupado de dar cuenta de los maltratos, traumas e incluso suicidios (Ricou, 2005) que se han registrado, mostrando que sólo se mira la punta del iceberg; es decir, "la mayor parte del fenómeno a que nos estamos refiriendo no es visible y tiene dimensiones mucho mayores de las que se ven" (Gracia, 2002:44). Desafortunadamente, nos enteramos del bullying hasta que ya el daño es muy grave.

Ser objeto de burlas y golpes continuos repercute de forma directa en la salud del menor, al incrementar los síntomas de depresión y baja autoestima. Los alumnos sometidos a un acoso crónico durante los 13 y 16 años mostraban una considerable merma en su salud, con importantes dificultades en la ejecución de actividades físicas como caminar, correr o practicar deporte.


página 95

En este vídeo podemos ver un poco mas acerca del bullying

María del Rocio Verde Balleza

Señales de que alguien está siendo victima de bullying


¿Cómo puedo saber si alguien es acosado?

Los padres

Los años de la adolescencia suelen ser muy turbulentos, y los adolescentes pueden mostrarse perturbados por muchas razones. Si un joven esta afligido, algunas veces puede ser difícil saber si su “actitud” es normal o si se debe que pasa por algunas dificultades, como el bullying. Los siguientes son algunos de los síntomas que puede mostrar los jóvenes victimas de bullying.
·        
  •        Presenta lesiones físicas.
  • ·         Pierde prendas de ropa o estas están rotas.
  • ·         Roban dinero (para dárselo a sus atormentadores o para volver a comprar lo que estos les han robado).
  • ·         Desaparecen sus pertenecías.
  • ·         Muestran unos cambios de humor muy acusados.
  • ·         Su rendimiento escolar baja.
  • ·         Se muestran reticentes a ir a la escuela.
  • ·         Parecen no tener amigos.
  • ·         Vuelven a casa muy pronto después de las reuniones con amigos.
  • ·         Se muestran evasivos y poco comunicativos.


Los profesores

Los profesores también deben de controlar la aparición del bullying, ya que este suele estar oculto. Las siguientes características pueden ser indicadores de que existe algún tipo de intimidación.
·         
  •       Los alumnos de su clase ríen por lo bajo, murmuran entre ellos o se dan ligeros codazos cuando algún alumno en particular entra en el aula, responde a alguna pregunta o atrae la atención hacia él o ella.
  •        Un estudiante parece abatido, apático o infeliz.
  • ·         Un estudiante esta siempre solo y/o se aparta de manera indiscriminada en las actividades.
  • ·         Nadie escoge a un estudiante para las actividades de grupo.
  • ·         Un estudiante que trabaja bien y tiene buenas notas y empieza a trabajar menos y a bajar su rendimiento escolar.
  • ·         Un estudiante falta a clase con frecuencia. 

          página 13 - 14

María del Rocio Verde Balleza




REPERCUSIONES EN EL DESEMPEÑO ESCOLAR

REPERCUSIONES EN EL DESEMPEÑO ESCOLAR.




El bullying o acoso escolar se presenta en las escuelas mexicanas sin lugar a dudas de forma latente y teniendo así repercusiones en el desempeño académico de los adolescentes que son agredidos.


La violencia, los insultos, golpes, empujones, burlas y demás actos realizados  y que conllevan al término relacionado con el bullying, afecta notablemente las calificaciones en las victimas. El 20% de la población estudiantil de 15 años en México, ha aceptado haber sufrido algún tipo de acoso escolar y el 13% que se burlaban de ellos. Esto según un informe elaborado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

 
Y con  estas cifras y la evaluación realizada por el estudio PISA; estudio que se hace a los jóvenes entre 15 años para medir sus niveles académicos de: ciencias, lectura y matemáticas. En México desgraciadamente nuestros adolescentes se encuentran por debajo del nivel, teniendo así carencias educativas.

También es así con cifras dadas a conocer por la OCDE que:  los estudiantes en el decil inferior de rendimiento en ciencias son casi dos veces más propensos que los estudiantes en el decil superior a declarar que son frecuentemente golpeados o empujados, y casi tres veces más propensos a ser objeto de rumores desagradables.

En México, como ocurre en la media de los países de la OCDE, las escuelas con altos niveles de acoso escolar obtienen un promedio menor en la puntuación en ciencias de sus estudiantes que las escuelas con bajos niveles, incluso controlando por el estatus socioeconómico de los alumnos.
De igual manera en México, cabe mencionar que los estudiantes de 15 años  a pesar de tener los más altos niveles de satisfacción con la vida del 8.3, cuando la escala es de 0 a 10 (cifra media OCDE; 7.3) y el 96 % están motivados para sacar notas en todas sus asignaturas  (cifra media OCDE; 83%), no cuentan con un sentido de pertenencia a la escuela. Un 25% de los alumnos se siente marginado en el colegio (cuando la media de la OCDE es de 17%) y un 21% se siente solo (media es del 15%).
Con estas cifras bien podemos decir que el acoso escolar es sin lugar a dudas un factor de repercusión negativa importante y alarmante es por eso que padres, directivos e instituciones debemos poner manos a la obra para erradicar o bajar considerablemente las cifras.


En México, las escuelas con altos niveles de acoso escolar (donde más del 10% de los estudiantes son frecuentemente víctimas de intimidación) obtienen un promedio de 34 puntos menos en ciencias que en las escuelas con bajos niveles (donde menos del 5% es frecuentemente intimidado). Esta diferencia se reduce a 22 puntos al considerar las diferencias en la composición socioeconómica de las escuelas




                                                                         AUTOR:
                                                                         JARILLO PAVON LUZ TANIA.



Referencia:

https://www.oecd.org/pisa/PISA2015-Students-Well-being-Country-note-Mexico.pdf


MEDIDAS QUE TOMAN DIRECTIVOS Y MAESTROS.

MEDIDAS QUE TOMAN DIRECTIVOS Y MAESTROS.



Si bien se hablado del tema de ¿Qué es?, sus consecuencias, sus factores, sus repercusiones, causas, efectos, etcétera; es momento de tocar el tema de cómo o que medidas pueden tomar los directivos y docentes para disminuir o enfrentar el problema del bullying.
Es bien sabido que la escuela es un lugar al cual se le ha denominado “nuestra segunda casa”, ya que en ella pasamos el tiempo suficiente para las relaciones sociales que ayudaran a crecer y fortalecer la autoestima del adolescente, así como la adquisición de conocimientos y habilidades para la vida.
Entonces ¿por qué no hacerlo de forma exitosa?, y la presencia del bullying es un enemigo que corrompe cada vez más esta soñada forma de vida estudiantil.  
Si el bullying como ya se ha mencionado es la acción de violencia ejercida de forma repetitiva sobre algún compañero, ya sea física o verbalmente, de igual manera teniendo consecuencias psicológicas, puede ser combatido con la ayuda de apoyo emocional y el acercamiento al adolescente, para que así este pueda  hacerle saber que no está solo y con ayuda enfrentar y erradicar el problema.
En México los estudiantes que percibieron un mayor apoyo de sus docentes, registraron mayor sentido de satisfacción a la vida, de los que no sintieron apoyo, esto según cifras de la OCDE. También los estudiantes en México percibieron niveles similares o inferiores de trato injusto por parte de su maestro en comparación con otros países de la OCDE. Alrededor de un 15% declaró que sus profesores los calificaron más duramente que a otros estudiantes, (media OCDE: 18%), un 7% expresó que sus maestros los disciplinaban más severamente que a otros (media OCDE: 14%), y un 6% percibieron que sus maestros los ridiculizaban frente a otros (media OCDE: 10%) al menos unas pocas veces al mes.   Una proporción mayor de niños que de niñas informó que sus maestros los trataban injustamente, siendo la diferencia una de las menores observadas entre los países de la OCDE. Los estudiantes aventajados mostraron unos niveles de percepción de recibir un trato injusto mayor que los estudiantes desfavorecidos.
Con lo anterior podemos decir que la manera en la que interactúes o trates a tus alumnos será la manera en la que ellos enfrenten sus problemas y en dado caso será de gran o nula ayuda.

Según la APA (American Psichological Association) estas son algunas de las medidas que deben realizarse para ayudar a combatir el bullying:
v  Estar informados y alertas: poner atención en las aulas, patios, baños y cualquier lugar que este propenso a que se suscité un acto de bullying, y en caso de que un docente ,directivo o administrativo llegue a darse cuenta de que se está suscitando un acto, intervenir de forma inmediata para impedirlo e investigarlo. Cabe mencionar que no se debe confrontar al agresor con la victima pues puede ser este muy intimidado o vergonzoso.

v  Participación de estudiantes y padres: Es necesario que los padres, alumnos y profesores trabajen conjuntamente para erradicar el problema, cabe mencionar que para acabar el cirulo vicioso que genera el acoso escolar, la denuncia del agresor pasivo (que es el observador) es de gran importancia.

v  Crear expectativas positivas con respecto al comportamiento de estudiantes y adultos: las escuelas y las aulas de clases deben de ofrecerle a los estudiantes un entorno seguro de aprendizaje. Es por eso que los directivos y docentes deben de hacer hincapié y hacerles entender a los alumnos que los actos de acoso escolar en sus instituciones serán inaceptables, realizando así un documento donde se redacta correcta y explícitamente las consecuencias que se tendrían en caso de presentarse, y este documento será y deberá firmarlo padre/tutor y alumno.

La SEP también creo medidas importantes para el bullying en las escuelas entre las que podemos citar:
1. Fortalecer los mecanismos de alerta temprana para identificar oportunamente las manifestaciones de violencia escolar, conocer sus causas, sus alcances y sus consecuencias, así como diseñar las estrategias para contribuir a su prevención y contención.
2. Incorporar en las páginas electrónicas institucionales vínculos para la recepción y canalización de las denuncias.
3. Fomentar la creación de redes de colaboración interinstitucionales para coadyuvar en la prevención y atención de la violencia escolar.
4. Desarrollar protocolos de actuación para directores, maestros, alumnos y para auxiliar a los padres de familia con el propósito de prevenir, y en su caso, encauzar adecuadamente situaciones de violencia en el entorno escolar y propiciar que se proporcione de inmediato el apoyo que se requiera en cada caso.
5. Enriquecer las currículos de la educación básica, media superior y de formación de maestros con instrumentos que permitan la prevención y atención de casos de violencia escolar.
6. Organizar foros de consulta sobre temas relacionados con la violencia escolar.
7. Reforzar en las estrategias de gestión y organización escolar, la promoción y la supervisión cotidiana del ejercicio y protección de los derechos humanos, la vida democrática y el aprecio a la diversidad, como elementos de la convivencia escolar, de manera tal que en todo momento quede asegurado el respeto por el principio del interés superior de la infancia.
8. Proveer los materiales para fortalecer las labores de los consejos técnicos escolares para que en el mes de junio, la discusión se concentre en los temas de la mejora del ambiente escolar y propicie la realización de talleres con el mismo tema para padres de familia.
9. Establecer en la entidad federativa una instancia oficial, dependiente de la autoridad educativa local, para la atención de casos de violencia escolar.
10. Reconocer y fortalecer la función de maestros y directivos dotándolos de las herramientas que les permitan la comprensión de la cultura infantil y juvenil, el fomento de una cultura de inclusión, paz y tolerancia, así como el establecimiento de relaciones sustentadas en el respeto mutuo y la resolución de los conflictos en un marco de sana convivencia.
11. Incorporar en los programas de “escuelas para padres de familia” los elementos que permitan dar atención a la violencia en el entorno escolar y en el seno familiar.
12. Promover que el consejo nacional, el consejo estatal, los municipales y escolares de participación social en la educación, realicen actividades para la prevención y atención de la violencia.
13. Impulsar la participación de los padres de familia y otros actores sociales en la vida cotidiana de los planteles, para desarrollar una comunicación continua y efectiva que propicie la prevención y atención de la violencia escolar y acompañen las trayectorias educativas de los alumnos.
14. Desarrollar campañas sistemáticas y permanentes de comunicación social para difundir las acciones emprendidas para la prevención de la violencia escolar, y de los medios de que se dispone para recibir asesoría o formular denuncias.
15. Elaborar estudios a nivel nacional, estatal y regional respecto del problema de la violencia escolar; identificar las escuelas con mayor incidencia de problemas, a efecto de contar con elementos que permitan diseñar un mapa e implementar soluciones así como concientizar a padres, alumnos y maestros.


                                                                                      AUTOR:
                                                                  JARILLO PAVON LUZ TANIA

Referencias:






¿ COMO ENFRENTAR EL PROBLEMA EN CASA?

¿COMO ENFRENTAR EL PROBLEMA EN CASA?


Ya hablamos de como enfrenta el tema en las instituciones, ahora es el turno de hablar de ¿Cómo enfrentar el problema en casa?
Y esto en su lugar a dudas   una acción muy importante, ya que la casa es el núcleo o centro donde el adolescente adquiere sus valores y posterior a ello los lleva a su vida y contexto diario.
Es importante la participación de los padres para la detección de un caso de acoso escolar, ya sea que este juegue el papel de víctima o victimario. Tenemos que saber los signos de alerta que presentan.

Y es nuevamente las cifras de los datos que nos arrojan los estudios de PISA, dados a conocer por la OCDE, los que nos ayudan a saber y a darnos cuenta de la dimensión de este problema y la importancia de la intervención en casa.
En México, como en la mayor parte de los países participantes en PISA, la exposición frecuente a cualquier tipo de acoso es mayor entre los estudiantes que no sienten que sus padres les ayudan con sus dificultades en la escuela que entre los estudiantes que perciben este tipo de apoyo parental.  .  En México, alrededor del 44% de los padres de niños que son víctimas frecuentes de acoso, y el 39% de los padres de niños que no lo son, informan haber intercambiado ideas con los maestros sobre cómo criar a los hijos. Este diálogo entre padres y profesores es menos común en México que en la media de países de PISA que recogieron datos de los padres (un 20% más).
La insatisfacción o la falta de atención en casa pueden suscitar que los adolescentes cometan o sean objetos de un acoso escolar y con esto no puedan y no se sientan con el apoyo de denunciar.
Es así también que la APA (American Psichological Association) nos dice algunas medidas pertinentes a los padres de los acosadores y así como también de los acosados para enfrentar este problema:
Padres de niños acosados
Observe la actitud de su hijo para detectar señales de acoso: No siempre los niños son propensos a decir que los están intimidando. Entre las señales de que un niño está siendo acosado figuran: ropa desgarrada, temor a ir a la escuela, disminución del apetito, pesadillas, llanto o depresión y ansiedad general. Si descubre que su hijo es objeto de acoso, no recurra a frases como “no le hagas caso” ni “aguanta sin quejarte”. Por el contrario, sostenga conversaciones abiertas en las que pueda enterarse de lo que ocurre en la escuela con el fin de tomar medidas apropiadas para rectificar esa situación. Pero esto es lo más importante: hágale saber a su hijo o hija que está dispuesto a ayudarle y que no intente contraatacar al acosador.
Enséñele a su hijo a hacerle frente al acoso: Mientras no se pueda tomar alguna medida a nivel administrativo, enséñele a su hijo a hacerle frente a la intimidación sin exponerse a ser maltratado físicamente ni derrotado en una pelea. Practique en casa para que su hijo aprenda a ignorar al acosador y/o crear estrategias enérgicas a fin de manejar la situación. Ayude a su hijo en la identificación de maestros y amigos que pudieran ayudarlo en caso de ser víctima de intimidación.
Establezca los límites con respecto a la tecnología: Manténganse informados, tanto usted como sus hijos, acerca del acoso cibernético, e incúlqueles a sus hijos que no deben responder mensajes amenazadores, ni tampoco reenviarlos. Hágase “amigo” de su hijo o hija en Facebook o Myspace, y active los filtros adecuados en su computadora. Además, trate de que la computadora familiar sea la única que usen sus hijos, y colóquela en un sitio de la casa donde esté visible y pueda ser supervisada. Si decide darle a su hijo un teléfono celular, analice con cuidado antes de permitirle que use la opción de cámara. Además, comuníquele que va a supervisar sus mensajes de texto. Como padre, usted puede insistir en que los teléfonos se guarden en un área donde todos tengan acceso (como la cocina) a determinada hora de la noche, para impedir el acoso nocturno y los mensajes inadecuados. Los padres deben reportar el caso de intimidación en la escuela, y darle seguimiento por medio de una carta con copia al Superintendente Escolar si su pesquisa inicial no recibe respuesta.
Los padres deben reportar a la policía los mensajes amenazadores y guardar las evidencias pertinentes de los mensajes de texto, de correo electrónico, o los comentarios colocados en los sitios web.
Padres de niños acosadores
Detener el acoso antes de que comience: Hable con sus hijos acerca del acoso escolar. Es posible que su hijo esté confrontando problemas para comprender los signos sociales, e ignore el daño que está haciendo. Recuérdele a su hijo que intimidar a otros puede acarrear consecuencias de índole jurídica.
Una casa “libre de acosadores”: Los niños imitan las formas de comportamiento que adoptan sus padres. Estar expuesto a un comportamiento agresivo o a un entorno demasiado estricto en casa hace que el niño tenga más propensión al acoso escolar. Los padres/tutores deben dar ejemplos positivos en su forma de relacionarse con otras personas y con sus hijos.
Detectar problemas de autoestima: A menudo, los niños con problemas de autoestima acosan a otros para sentirse bien consigo mismos. Incluso los niños que gozan de cierta popularidad y aceptación pueden tener tendencias crueles. Los padres deben evitar y castigar el comportamiento cruel de sus hijos.

                                                                                                  AUTOR:
                                                                                  JARILLO PAVON LUZ TANIA.
Referencias: